13 de junio de 2015

Fragmento 5



Compraba mi felicidad en cualquier economato a cuatro con cincuenta la botella con el dinero que llevaba en un calcetín y que probablemente acababa de sacar cantando en cualquier esquina cualquier canción probablemente triste a cualquiera que estuviera dispuesto a arrojarme el tilín de una moneda por pobre, por mira, con lo joven que es y parece que tiene ciento cincuenta años, por qué le habrá pasado, por borracho, por desertor, por quién sabe, qué.

Yo lo sé.

Quería pintar sonrisas en las caras de mis hijos y abrazar a mi mujer y sacar al perro por las noches, envuelto en una bata con el cuello burdeos y un bolsillo donde guardar el tabaco y pasear bajo la niebla fumándome a escondidas un cigarro mientras al chucho le entran ganas.

Quería ser un gran hombre.

Y Para ser un gran hombre hay que morir en el campo de batalla. Por otros. Eso es una bandera. Tu casa. Tu familia. Tu vecino. El hombre del kiosko y el lechero.
Morir de levantarse a las seis de la mañana o morir en un atasco camino del trabajo. Cada día. Como si siempre fueran las seis de la mañana.

O ser un apátrida y morir solo. Por nadie.

A veces dormía en casa de la negra:

“-la felicidad no está al lado de alguien muhaio. Si no dentro de uno mismo”.

Eso es de Jhon Lennon, le decía yo, negra, y ella decía que me fuera a la mierda.

Lo bueno es que pasan muchos trenes. Y un día me subí a uno. No sé donde iba. Lejos de allí. Y eso era suficiente. Cualquier suficiente es suficiente para dar el primer paso.

Hice una larga lista de cosas pendientes:

Encontrar a Carlos.
Abrazarle.
Si me deja abrazarle.

Decirle a Claire que nunca he visto un corazón tan grande.
Que gracias.
Que el trasplante fue bien. Pum pum, pum pum. Todavía funciona.

No olvidar a mi padre.
No dejarle solito tan hondo y tan oscuro.
Mi padre pequeño todavía tibio.

Etc.

Jhon estuvo cerca. Exceptuando que la felicidad no existe. Que el mundo sólo gira si uno le da cuerda. Que todo era más fácil. Bastaba con querer aunque a veces querer no pareciera suficiente.






5 comentarios:

  1. A veces parece que no es suficiente, pero nos equivocamos... ¡es suficiente! pero nunca queremos con las suficientes ganas ¿quieres? ... cierra los ojos...
    Así no...

    ...Más fuerte y concéntrate en tu respiración ...

    Epérate ahí un poquito...

    ..¡ ya! ;))


    Muaaaks!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. la vida, nada más, María.

      Besote. Que es más que besito.

      Eliminar
  2. Y nada menos...

    BesaZo que es más que besote y besito:)



    PD
    Pero tienes toda la raZón.. por eso me gusta leerte. Sieempre tienes raZón ;)

    ResponderEliminar

  3. Sí, puritita razón. Y filosofía. Y también un placer venir.

    Y otro beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Besos Soco, y abrazos, y un bocadillo de tortilla.

      Eliminar